Podés escribir a: al.coll@yahoo.com.ar

Logófaga

Era una mujer de una enorme voracidad.

Aunque en los últimos tiempos la mayor parte de sus alimentos provinieran de un negocio chino y tuviera un manifiesto y consecuente rechazo a cualquier forma animal en su ingesta, no se podría decir que era simplemente vegetariana.

De alguna manera la carne humana no le era ajena y, una vez que hincaba el diente, difícilmente se detenía. Minuciosa obsesiva, iba rasgando cada trozo con fruición, saboreando lenta y sin pausa cada fragmento, cada gota oscura y en ella la vida que cargaba.

Cazadora promiscua, podía hacerse de un botín arrebatado al pasar en cualquier calle de las que bien conocía o buscar largamente su trofeo entre oscuros pasillos desolados.

Viajera de cortas y prolongadas distancias, gustaba de tener a mano el volumen de un cuerpo repleto de historia fresca. Pero nada disfrutaba más que arrastrar hasta su morada una nueva y prometedora presa y, en la penumbra de su lecho, ir saboreando palabra a palabra hasta apaciguar, al menos por un momento, su insaciable hambre lectora.

Alberto Collaud

al.coll@yahoo.com.ar